¿Qué hacer si mi hijo no come o no tiene apetito? Causas y tratamientos

La alimentación es increiblemente importante en el proceso de desarrollo, especialmente en los primeros años de edad. Para los padres, fomentar en sus hijos un buen hábito alimenticio desde pequeños los ayudará a que no sufran de ningún tipo de problema cuando sean mayores. ¿Tú hijo está teniendo falta de apetito y no sabes cómo solucionarlo? Te dejaremos los mejores consejos. 

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    ¿Por qué sucede la falta de apetito en los niños?

    ¿Estás familiarizada con la anorexia fisiológica? Seguramente haz escuchado el término que sucede cuando un niño entre 1 y 5 años de edad tiende a comer menos porque su crecimiento es un poco más lento. 

    falta de apetito en los ninos

    Para los padres es importante que sepan que la cantidad que el pequeño decide comer está regulada por el centro del apetito en el cerebro. Y en la mayoría de los casos los niños entre estas edades suelen comer menos, y los padres suelen obligarlos a comer más de lo necesario por miedo a que la falta de apetito cause un descontrol nutricional en el pequeño. 

    De la misma manera, en estas edades tan tempranas existen muchos motivos que pueden hacer que el pequeño no tenga apetito para comer, las cuales no tienen nada que ver con alguna enfermedad. Por ejemplo: 

    • Etapas primerizas de la vida donde no necesitan comer demasiado. 
    • Se distraen demasiado con los estimulos que encuentran a su alrededor. 
    • Van conociendo mucho más su propia personalidad. 
    • Herencia, al tener padres que también tuvieron problemas para comer de pequeños. 

    En todos y cada uno de los casos, si sientes mucha preocupación debes consultar con tu pediatra. Este debe llevar un control del niño, para poder observar si tiene algun desvalance nutricional y saber cómo afrontarlo. En caso de que el pediatra indique que todo está bien, puedes estar tranquila.

    Consecuencias de la mala alimentación en los niños

    Aunque en la mayoría de los casos la falta de apetito en los niños no supone un problema demasiado grave, si es cierto que se debe tener cuidado en que esto no alcance niveles mayores. Así que como padre no debes descuidarte demasiado, porque de lo contrario podrías exponer al niño a una mala alimentación. 

    La mala alimentación tiene muchas consecuencias tanto para los niños como para los adolescentes. Y ninguna de ellas son menos graves que las otras. Entre las principales consecuencias de la mala alimentación están: 

    • Desnutrición: El organismo del pequeño se ve gravemente afectado al no obtener los nutrientes necesarios para funcionar adecuadamente. 
    • Obesidad: Al comer más de lo normal, o tener periodos de comidas muy irregulares (deja de comer por mucho tiempo y luego come descontroladamente) el niño comienza a ganar peso en poco tiempo. Esto hace que esté en riesgo de desarrollar otras enfermedades como la diabetes o problemas del corazón.
    • Fallos en el sistema inmunológico: La falta adecuada de alimentos produce que el cuerpo del niño no sea capaz de producir las defensas necesarias para proteger el cuerpo de distintos agentes contaminantes. 
    • Deficit de atención o TDAH: Si no llevan una buena alimentación los niños no cuentan con la energía necesaria para rendir en la escuela.  Y por lo tanto pierden el interés y comienzan a disfraerse demasiado. 
    • Problemas graves en el organismo: Fallas en los riñones, problemas en el corazón, niveles descontrolados de azúcar o colesterol, deficiencia en la circulación, riesgos de desarrollar algún tipo de cáncer. La vida del pequeño podría verse comprometida si estos problemas persisten hasta su adolescencia. 

    Prevención y tratamiento para la falta de apetito

    ¡No desesperes ante este tipo de circunstancias! Siempre y cuando tengas un control adecuado con el pediatra, tu pequeño deberá estar saludable y feliz. Por los momentos, debes darle tiempo al tiempo y dejar que él mismo sea quien decida.

    prevencion de la falta de apetito

    • No fuerces al niño a comer demás. 
    • No lo dejes comer en horas fuera de lo normal. 
    • No darle leche en exceso. 
    • Variar lo más posible los alimentos para que encuentre algo variado siempre. 
    • Los líquidos antes de las comidas les quitan el hambre. 
    • No intentar sobornarlo con algún tipo de premio. 
    • No regañarlo ni pelear con él al momento de la comida. 
    • Evitar discusiones fuertes ya que luego no le tendrá aprecio a la hora de la comida. 

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